nos lanzamos del edificio más alto de la ciudad. caída libre en descenso pausado, sin arnés, sin paracaídas. somos papelitos flotando en medio de un huracán; uno a la par del otro. uno sobre del otro. uno seguido del otro. sus ojos van cerrados, la brisa sacudiendo sus pestañas -las más hermosas que he visto. mi cabello parece una bandera que se agita furiosa dejando una estela de color en el aire. algunas gotas de agua se precipitan desde el cielo; quieren alcanzarnos. abajo nos espera el colchón de flores de poró que dejamos listo para el regreso. volamos más rápido que las aves del parque y mientras el viento sostiene cada palabra que nos decimos antes de tocar el suelo, yo solo quiero llegar abajo primero para recibirlo en mis brazos.

* el amor es siempre amor, venga de donde venga – guy de maupassant. la foto es de lisa smit