pequeñas disyuntivas diarias son las arrugas en la sábana y el cuadro que cuelga torcido en la sala.  invento cien intentos de orden, todos simétricos en mi cabeza.  resuelvo algunos cual crucigramas mientras persigo minutos inexactos. es que no duran lo mismo los minutos, no siempre. no en todas partes. tampoco es cierto eso de que anochece-amanece en ese orden. basta que él entre por la puerta para que el reloj se detenga. de repente el cuadro en la sala ya no está torcido y las arrugas en la sábana ya no son importantes.  nos tomamos de la mano y las horas explotan. salimos y amanece. vamos caminando tomados de la mano. regresamos y anochece. nos dormimos tomados de la mano. el equilibrio tiene buena puntería, es una canción que escuchamos los dos por dentro.

* el tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos – henry f. amiel. la foto es de kristine may