soñé que vivíamos bajo el agua. nos respirábamos uno al otro: una burbujita de aire salía de su boca, entraba a la mía y luego yo la devolvía a la suya. flotábamos lentamente, como sobrevolando en teleférico una ciudad de peces, conchas y corales. nos movíamos con cuidado, muy similar a cuando alguien sostiene una jeringa en el bolsillo o mueve un guiso caliente con una cuchara pequeña. nunca llegué a extrañar al mundo terrestre; la gente apresurada en la fila del autobús, el vendedor de lotería que grita disonante, y ni siquiera al viento moviéndose en los árboles. estoy despierta ahora, pero algunas cosas se sienten igual que en mi sueño bajo el agua. por ejemplo, a veces nos ahogábamos por gusto, que es como cuando ahora nos besamos demasiado y sin embargo no sentimos deseos de parar.
* Les temps sont durs pour les rêveurs – eva en amélie. la foto es de julia skopnik
pensado en largos | 1 nube »
usted está viendo la nube número nueve archivada para junio, 2011.