uno deja de tener problemas con las direcciones cuando decide perderse por gusto. todas las brújulas cambiaron de dirección aquella vez que tuve una visión tan fuerte que se tradujo en la explosión de cinco super novas imaginarias. uno esperaría que entonces sea solo eso, pero termina dándose cuenta que en realidad todo forma parte de la inapelable lista de cosas que se recuerdan constantemente; la graciosa estática que se impone y opaca las comedias dramáticas más reales, y los amorosos besos en la nuca que me despiertan de dulces siestas. la verdad, yo deseo pocas cosas: aprovechar esos momentos favoritos, dormir contentos y seguir queriéndonos.


* una verdad está clara: lo que es, es cierto – alexander pope. la foto es de paula aparicio