los ruidos de este barrio entran por mi ventana sin permiso y sin limitación.  reconozco sus protagonistas incluso con los ojos cerrados; los perros temblorosos de la vecina, el carro-escándalo del vecino, los besos furtivos y románticos de la pareja joven de al lado. en las mañanas alguien sostiene el ritual de apagar alarma-sonar llaves-cerrar portón-abrir puerta, alguien chinea en las madrugadas a un bebé recién nacido, nunca falta un teléfono sonando de manera inesperada a mitad de la noche y es común el perifoneo tempranero inaudito de vendedores constantes e inoportunos.  todos esos sonidos conceptuales, ordinarios y asombrosos talvez quedarán almacenados como si fueran mp3 en mi cabeza. puertas para adentro en este pequeño santuario de mi espacio, soy más que la vecina de mis vecinos; formo parte de una concurrencia sonora con tintes de sinfonía urbana.


* donde mueren las palabras, nace la música – william shakespeare.  la foto es de jian wei lim