estos días tienen esa calidez amarilla que solo se ve en las películas de wes anderson. mientras abro los ojos con pereza y la cama me abraza por detrás como un amante que no quiere dejarme ir, afuera trinan los pajaritos persiguiéndose asoleados entre las flores en un profundo mielodrama. con descuido enciendo la tele y me encuentro a los cronistas de fútbol que hablan monótonos como en delirium tremens. vivo un desfase entre lo que veo y lo que siento, hay tantas cosas que observo y que nunca experimentaré: meter el gol ganador, correr por noventa minutos sin caer desfallecida, intercambiar camisetas en público. en otro espectro las cosas no son muy diferentes; el pulpero escucha vuvuzelas en la radio y en el parque solo se oyen los besos de los enamorados. tan lejos y tan cerca, todos parpadeamos dos veces para decir que sí.


* las intuiciones siempre son nuestras – antonio machado. la foto es de juan felipe rubio.