para andar por esa calle hay que dar pasos largos, de muchacha con prisa.
mientras incipientes goterones casi casi hacen notar que mi suéter con costos aguanta el ciclo delicado de la lavadora, mucho menos miradas de seducción de segunda mano, la tormenta se prepara e implota con disimulo; dinamita pura, ¡bellísima!
busco refugio y encuentro terrenos austeros. la tienda de chucherías chinas maquilla los temores con precios bajos; la crisis, talvez es una inflación desinflada que todos insisten en recordar de manera globalizada. consecuentemente, las gripes, las malas-influenzas, y los titulares deportivos de la semana vienen siendo algo parecido a la pelusa de mi suéter viejo -o vintage, para los modernos-
no hay mejor momento que el que ya sé me espera. me sacudo y sigo, los encuentros que se disfrutan mejor en casa


* ¿quién puede decir qué es el buen gusto? – franco moschino. la foto es de nikki jane