los semáforos donde no circulan carros me hacen cruzar corriendo aunque no lleve prisa. convencida de que si llego a la esquina y no está lloviendo aún, no lloverá hasta que entre a mi casa, esquivo espaldas y piernas. las ventas de electrodomésticos le ganan a los puestos de periódicos; es imposible ignorar los titulares en pantallas grandes de plasma. le pido cigarros imaginarios al chancero de la parada, quien me sugiere comprar el cincuenta y nueve. la gente haciendo fila con el mismo ánimo de un café instantáneo. empieza a llover y me digo que si no llega el bus antes de que sea un aguacero, de nada valdrá haber llegado temprano al trabajo pero olvidando la sombrilla sobre la cama.
llega el bus ergo gané.
* “¡nos engañaron con la primavera!” ~ manu chao
a las 10 de la noche un domingo de estos me harté y salté sin clemencia al play de bolitas del macdonalds guadalupe, brinque, grité hice el angelito, me sumergí, patalié.
todo en 4 minutos.
quedó en las cámaras de seguridad de don Ronald.
trofeo para mi.
y si no hubiera llovida, pero sí hubieras llevado el paraguas, así hayás llegado tarde?
puedo ver esa carrera a través de chepe, para llegar a la insipida fila..con el mismo animo de un café instantaneo…buenazo…
saludos
Si llueve también se puede esconder -con suerte y sonrisa y pelo bonito- en un cajero automático que queda doblando la esquina.
ahora es q sale el 59
sebasila ~ jajajaja
cristian ~ es peor el agua subiendo por los ruedos hasta las rodillas!
maluigi ~ es como cuando uno llega a la meta, pero no.
furia ~
la suerte es verde
silvia piranesi ~ igual no me daría cuenta
Uno busca…
y a veces lo encuentran