me espero a mí misma,
inútilmente, a la vuelta de la esquina.

me distraen otros acordes,
que me impiden fungir como luthero.

perdida simetría entre mi alma
y mis pies descalzos, armónicos.

creo que son mis clavijas flojas,
escupiendo ideas caóticas.


* un buen puente está barnizado.