de tanto en tanto cambio de lugar mi monitor,
justamente porque me da la gana.

a la derecha, teléfono y libreta de notas.
a la izquierda, lapiceros y marcadores.
de otra manera no, porque así lo instituí yo.
no pierdan su tiempo, lapiceros y lápices,
si se manifiestan vendrán tajadores y correctores.

una vez pensé en cambiar el orden de las letras en mi teclado,
pero desistí de mis planes porque ya sería demasiado.
tampoco quisiera que el mundo notara tanto capricho.

así seguirá por algún tiempo más,
hasta que me vaya o me den golpe de estado y
quieran sustituirme.

después de eso,
ciertamente tendré nuevos horizontes,
escritorios y planes de conquista.

* No solo Chaplin juega a ser Hitler jugando a Gran Dictador cualquier día del año.