cuando miro a algunos coterráneos
usando un gorro rojo de el equivalente
anglosajón de el niñito dios, me pregunto
si entre esa sonrisa desbordada y ese afán
de estar a la moda y altura de las características
navideñas que son más propias del norte
de el continente preferirían mil veces lucir
el dichoso gorrito en diciembre que un
chonete cualquier otro día del año.

chonete = polada.
gorro rojo = hermoso accesorio moderno y navideño.

el consabido gorro navideño de -prefiero llamarlo- colacho
no podría sonarme más pretencioso.
prefiero mil veces un chonete simplón y corriente.

bueno, renos en los portales
y nieve en los jardines no se quedan atrás
en esta competencia del mal gusto y apariencia.

¡oh, la humanidad!

y no me vengan con que es ‘el espíritu navideño’
que el pobre no podría estar más prostituido ya.


* +100 puntos si tiene luces.. así se ve más ‘festivo’ 🙂