son mi fijación y no pienso renunciar a ellos jamás.

porque no quiero dejar de notar algunas cosas que
parecen tan comunes y pasan desapercibidas
por los que renunciaron a sentir como niños.

como una bella durmiente en el bus de la U,
una blancanieves en la feria del agricultor
y una caperuza caminando por las callejuelas.




* fotos cortesía de la campaña ‘tiremos los libros a la calle’ por McCann-Erikson