si las cualidades fueran deidades,
la sencillez sería la más hermosa de

todas.

nunca he dudado de la calidad humana
que puede tener alguien que; uno,
se atreve a tomar un pincel y un lienzo
entre sus manos; dos, es capaz de dejar
su rastro sin edad, sin fecha de caducidad;
y tres, no recurre a términos complicados
pesados en definiciones e inútiles dobles
sentidos.

es así como un pintor no recurre a un
autorretrato para ser reconocido como
virtuoso ante todos.

al menos yo, soy capaz de reconocer
algo de Bougereau cuando lo veo.

como con todo, virtuoso el que no se jacta
de serlo. historia vieja y gastada. pero igual
de cierta.