la parte más extraña del día
es cuando recién levantada
voy y me meto bajo la ducha.

el agua nunca está muy fría
ni tampoco quema de caliente,
seguro por eso sigo como dormida.

cuando lo recuerdo, pienso que talvéz
soy sonámbula, y por eso me meto
a la ducha sin darme cuenta.

y cuando me despierto, ya estoy sentada aquí.


* necesito una bañera, para dormir la siesta ahí.