para algo existen las tallas, y precisamente para simplificarnos la vida.

si nos ponemos encima algo muy grande, probablemente se nos caerá por no poder sostenerlo todo el tiempo.

si nos ponemos algo muy pequeño, viviremos en estrechez, incomodidad y hasta asfixia permanente.

la vida es como una gran tienda. y uno de los mayores retos será estar en la capacidad de elegir lo que más nos conviene y sobre todo, con lo que nos sentimos mejor.

eso o conseguirse una buena
máquina de coser para hacer esos ajustes en costuras y ruedos 🙂