no ha sido fácil crecer en un mundo impaciente,
lleno de advertencias y creador de miedos:
cuidado con el sol, no haga el amor sin un condón,
el hueco en la capa de ozono se está haciendo más grande,
no hable con extraños, cierre las ventanas y
ponga candado en su puerta, desempleo,
letargia, sida y cáncer.

en la contraparte, no podría quejarme del inicio
de la música en televisión, el nacimiento del
horno de microondas, el teléfono celular y
porsupuesto la bendita/maldita internet.

la gente (alguna) cree que estamos locos, y que nos odiamos,
pero la verdad es que no nos sentamos a esperar que algo pase.
somos testigos de lo viejo que se ha vuelto algo tan nuevo
como un divorcio o la moda de alguna nueva droga callejera.

y nos preocupamos por el alto desempleo,
por las cosas que han sucedido, y por lo que pasará
mañana o el día siguiente. y aunque amemos la ironía
a veces también surge la sensación de inutilidad.

no es ficción, no es un cuento o el guión de una película,
hablo de esta gran X que está sobre mi generación.


* si usted nació entre 1961 y 1981, felicidades! forma parte
de la famosa, criticada y amada generación x. 🙂