nunca he sido aficionada al fútbol.

no me siento los domingos a ver mejengas,
no uso chemas moradas, ni siquiera me doy
cuenta de cuando juegan un clásico o de
cuando cambian de entrenador los equipos
de primera división.

a pesar de esto, el sábado salió el chance y fuí al estadio,
debo admitir que es otro nivel, otro mundo!

es imposible no contagiarse y celebrar goles,
gritar improperios, y antojarse de comer patí.

aún más lindo si es “mi equipoel ganador de la jornada.


* alf el árbitro.