-la reina perdió la razón!- vociferó el bufón desde
la torre más alta del castillo.

-la reina no la perdió, alguien seguro la embrujó-
murmuró la cocinera real, acomodándose su
delantal.

-larga vida a la reina! – gritaban los cortesanos.

¿qué qué le pasaba a la reina? simple, muy simple.
en lugar de corona real con oro y brillantes de colores,
lucía sobre su cabeza flores y peras a punto de madurar.

y se paseaba por el palacio, cual lady godiva en su
caballo blanco, cubierta solamente por una sábana.

.
* y en su reino trágico se decretó la locura como
mandato real.. dejó de ser locura entonces y era lo normal.
«Quince Crown» pintura por Steven Kenny (2004)