A mi siempre me gustaron las cosas simples. Son esas que llenan la vida, con las que se alcanza la plenitud: parafraseando a Borges “la suma de las sensaciones de las que un ser humano es capáz”. En ese momento se detiene la busqueda pretenciosa de la profundidad y el dolor; el alba, un café, una palabra escrita o pronunciada, la idea de un abrazo esperando…la vida no requiere más.
A mi siempre me gustaron las cosas simples. Son esas que llenan la vida, con las que se alcanza la plenitud: parafraseando a Borges “la suma de las sensaciones de las que un ser humano es capáz”. En ese momento se detiene la busqueda pretenciosa de la profundidad y el dolor; el alba, un café, una palabra escrita o pronunciada, la idea de un abrazo esperando…la vida no requiere más.