si la Muerte toca mi puerta esta noche,

talvéz la engañe y me haga pasar por alguien más..

le haría cosquillas y le quito lo serio al asunto.

si Dios toca mi puerta mañana,

le ofrecería una galleta de avena..

son buenas para el ánimo

y saben bien con leche.

si el Diablo toca mi puerta en tres días,

le diría que alguien me preguntó por él..

al rato le entraría la intriga y la duda,

mientras yo me siento a leer un libro.

si la Policía del Karma toca mi puerta hoy,

le reprocharía su desparición de tanto tiempo..

pero sin discusiones complicadas y largas,

solo a la par de un buen café.